Escríbenos al (+569) 49830033

1. El tono de piel o bronceado influye en la depilación láser

El ideal es que la piel no esté bronceada sino en su tono natural. Para comenzar un tratamiento lo óptimo es que haya transcurrido cerca de un mes sin tomar sol o al menos 10 días. Lo mismo ocurre durante el tratamiento. Antes y después de cada sesión es ideal que durante 10 días no haya exposición al sol y si la hay sea con factor solar sobre 30.

Ten en consideración que una piel recientemente expuesta al sol aumenta el riesgo de producir quemaduras o manchas y, en consecuencia, que los resultados del tratamiento no sean lo esperado.

2. El tipo de láser hace la diferencia

La tecnología de depilación láser tiene bastante tiempo y sigue en constante desarrollo. En un principio era un tratamiento muy doloroso, lento y limitado sólo a algunos tipos de pieles y vellos.

Los tipos de láser que se han desarrollado se conocen como Rubí (El más antiguo), Neodimio-Yag, Xenon, Alexandrita y Diodo. El láser diodo es el que tiene más versatilidad, especialmente en un país como Chile donde existen muchos tipos de pieles.

Pero el tipo de láser no es todo. También debes tomar en cuenta la tecnología de la máquina. Los equipos más modernos cuentan con una programación automática de los parámetros de depilación láser de acuerdo al tipo de piel y vello, lo que aporta mucho en seguridad y efectividad. También cuentan con opciones de barrido, para hacer el tratamiento más rápido y, lo más importante, las mejores máquinas cuentan con un manípulo ultra enfriado que ayuda no sólo a la efectividad y versatilidad del tratamiento, sino a que sea mucho menos doloroso.

3. No debes depilarte con cera u otro método que arranque el vello antes de tu sesión de depilación láser.

Para que el tratamiento sea exitoso la raíz del vello debe estar presente. Si éste es arrancado con cera, pinzas u otros sistemas similares, el láser no podrá atacarlo en su raíz y la depilación será mucho menos eficaz. También es ideal que el pelo esté visible (crecido).

4. Debe haber un intervalo entre sesiones

Para que el tratamiento de depilación láser sea más efectivo debes darle tiempo al vello entre sesiones para que vuelva a aparecer y así puedas volver a “atacarlo”. Como a medida que avanzan las sesiones cada vez queda menos pelo y se demora más en volver a aparecer, las sesiones se van espaciando cada vez más y lo bueno, es que continúas sin vellos por más tiempo.

Una vez que termines tu tratamiento completo y aunque el resultado sea 100% satisfactorio, te recomendamos que aproximadamente una vez al año te realices una sesión para eliminar los pequeños y delgados vellos que pudieran reaparecer.

5. Una vez que comenzaste el tratamiento, la única forma de depilarte es rasurandote.

Desde antes de comenzar y durante todo el proceso de depilación láser no puedes volver a utilizar métodos que arranquen por completo el vello. Por esto, lo idea es rasurar la zona cuando aparezcan algunos pelos y no olvidarte de que antes de ir por la próxima sesión el ideal es que los pelos sean visibles.

 

6. Debes informar sobre tu historial médico

Antes de empezar un tratamiento de depilación láser, el ideal es que en el centro puedan realizarte un test de evaluación de sensibilidad de la piel. Además debes informar tu historial médico, especialmente en caso de alergias, operaciones y enfermedades. Así como los medicamentos que estés tomando, ya que hay algunos que producen foto-sensibilidad.

La mayoría de los centros suelen no recomendar la depilación láser para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, ya que no está comprobado que no tenga ningún posible efecto en el bebé. Tampoco personas que sufren de epilepsia o tengan problemas de sensibilidad alta en la piel. Además si el paciente es menor de edad, suele requerirse el consentimiento de los padres.

7. El número de sesiones puede ser variable, pero comúnmente con 6 es suficiente.

Lamentamos informarte que no existe un número mágico estándar de sesiones de depilación láser que se requieren para que el vello deje de aparecer. Esto va a depender de diversos factores tal como mencionamos al inicio de esta nota. Pero lo habitual suelen ser entre 6 a 8 sesiones, pero también dependerá mucho de la tecnología.

Si la cantidad de vello que se quiere eliminar es grande, probablemente sean necesarias más sesiones que si es una zona pequeña y con menos pelos.

8. Relájate y dale la bienvenida al láser

Ahora que ya sabes todo lo que tienes que saber sobre la depilación, anda tranquila/o a cada una de las sesiones. El proceso debería ser indoloro y con un enorme beneficio. Siéntete afortunada/o de que pronto te olvidarás de la cera o la rasuradora y los bochornosos pelos que tanto odias.

Para las sesiones asiste con ropa cómoda y holgada. Será más agradable algo que no se te pegue a la piel en forma posterior al tratamiento y que no se manche con las cremas.

Relájate evitando el café y alcohol u otras sustancias excitantes las horas previas a tu tratamiento.